Saliva en la boca al hablar

Los medicamentos antipsicóticos como la clozapina y la olanzapina, entre otros, pueden inducir una salivación excesiva (hiper), que puede ser incómoda y embarazosa, además de aumentar el riesgo de neumonía por aspiración. Se han utilizado varios enfoques farmacológicos para tratar de aliviar este problema. Los medicamentos complementarios prescritos para tratar dichos efectos secundarios pueden contribuir a aumentar la adherencia a los medicamentos antipsicóticos, lo que reduce el riesgo de recaída psicótica.

La evidencia de calidad moderada encuentra que el antimuscarínico propantelina puede reducir la hipersalivación, pero causa más estreñimiento que el placebo. El antihistamínico difenhidramina también puede reducir la hipersalivación, sin aumentar las tasas de estreñimiento en comparación con el placebo. El antihistamínico clorfeniramina y los derivados de la benzamida reducen la hipersalivación, pero no se informaron efectos adversos.

Las pruebas de calidad moderada a baja indican que la medicina tradicional china (SuoQuan Wan) y el derivado del aceite de salvado de arroz (oryzanolum) pueden ser más eficaces que la doxepina (antimuscarínico) para reducir la hipersalivación inducida por la clozapina y pueden causar menos estreñimiento.

Sialorrea

Si alguien utiliza la frase «se me hace la boca agua», suele ser un cumplido o una señal de que está apreciando la buena comida. Pero si se te hace literalmente la boca agua, es algo diferente. El exceso de saliva, conocido como hipersalivación, puede causarle molestias y vergüenza y también podría provocar otras complicaciones. Descubra qué causa el exceso de saliva y cómo tratarlo.

La saliva se deriva de la sangre, que ayuda a mantener la salud de los tejidos duros y blandos de la boca. Un flujo de saliva saludable puede eliminar los alimentos de los dientes y las encías, descompone los alimentos para facilitar la deglución, mejora la capacidad de degustación y previene las caries y otras infecciones. La saliva incluso mantiene fuerte la superficie de los dientes al aportar altos niveles de calcio y flúor. Así pues, aunque la reducción del flujo de saliva, conocida como boca seca, puede causar problemas de deglución y digestión, el exceso de saliva en la boca también es motivo de preocupación.

Algunas personas que tienen un exceso de saliva corren un mayor riesgo de aspirar saliva, alimentos o líquidos a los pulmones. Esto puede causar problemas si también tienen problemas con los reflejos corporales, por ejemplo, toser o tener arcadas. El exceso de saliva a lo largo del tiempo también puede causar la ruptura de la piel alrededor de la barbilla y la zona de los labios.

Salpicaduras de agua

La hipersalivación es el exceso de saliva. Puede deberse a una producción excesiva o a una disminución de la eliminación de la saliva. Esto puede contribuir al babeo o a la dificultad para tragar. Aunque el babeo es común en los bebés, se considera anormal después de los 4 años.

Hay muchas causas de hipersalivación, entre ellas: parálisis cerebral, trastornos neurodegenerativos, deficiencia de vitamina B3, gastroparesia, pancreatitis, infecciones orales, rabia, muchos medicamentos y varias toxinas.

La hipersalivación se asocia a un exceso de producción de saliva o a una disminución de su eliminación. Los pacientes pueden babear si no pueden cerrar la boca y también presentan dificultad para tragar (disfagia). Los pacientes también pueden sentir náuseas y la necesidad de vomitar.

Babeos constantes

La hipersalivación es un trastorno en la segregación de la saliva, que provoca una cantidad excesiva de segregación. Se trata de una enfermedad poco frecuente. Aunque debemos ser conscientes de que puede haber cambios en nuestra salud bucal que no provienen de los dientes.

Esta condición médica tiene unas características y consecuencias muy particulares y es que cuando se produce la hipersalivación, es habitual el babeo, ya que esta hipersalivación suele ir acompañada de una incapacidad para tragar saliva o para mantener la boca cerrada. Al aumentar la cantidad de saliva, también hay que aumentar la deglución, para controlar la cantidad de saliva que tenemos en la boca. A veces, este exceso puede provocar náuseas, e incluso vómitos. La hipersalivación o tialismo puede provocar: descamación de los labios, dermatitis de la barbilla, fatiga muscular y/o alteración del gusto.

La hipersalivación la sufren sobre todo los pacientes con enfermedades neurológicas, especialmente los que padecen enfermedades crónicas como el Parkinson o la esclerosis lateral amiotrófica. También pueden tenerla los pacientes que toman medicamentos anticolinesterásicos y/o que contienen histamina o yoduros en su composición. Además también es frecuente en los fumadores.