Fotos de cómo sentarse durante el embarazo

Gran parte del dolor de espalda que se experimenta durante el embarazo está relacionado con el esfuerzo que supone para la espalda el peso del bebé en crecimiento. Adoptar una postura adecuada puede ayudar a prevenir e incluso aliviar parte del dolor. Aquí tienes algunos consejos que te ayudarán a mantener una buena postura en varias posiciones.

Cuando tu cuerpo está alineado -cuando utilizas una postura adecuada- puedes imaginar una línea recta que va desde tus orejas hasta tus hombros, y hasta tus caderas y rodillas. Mantener la barbilla metida y levantar la cabeza y los hombros te ayuda a mantenerte erguido. Mete o inclina la pelvis hacia delante para evitar que la parte inferior de la espalda se arquee en una posición de vaivén.

Sentarse a la medida durante el embarazo

Gran parte de los dolores de espalda que se experimentan durante el embarazo están relacionados con la tensión que ejerce sobre la espalda el peso del bebé en crecimiento. Adoptar una postura adecuada puede ayudar a prevenir e incluso aliviar parte del dolor. Aquí tienes algunos consejos que te ayudarán a mantener una buena postura en varias posiciones.

Cuando tu cuerpo está alineado -cuando utilizas una postura adecuada- puedes imaginar una línea recta que va desde tus orejas hasta tus hombros, y hasta tus caderas y rodillas. Mantener la barbilla metida y levantar la cabeza y los hombros te ayuda a mantenerte erguido. Mete o inclina la pelvis hacia delante para evitar que la parte inferior de la espalda se arquee en una posición de vaivén.

Por qué es malo cruzar las piernas durante el embarazo

Tu embarazo es un momento memorable y emocionante de tu vida, así que no dejes que esa emoción se vea empañada por el dolor en la parte baja de la espalda, las caderas, los tobillos y los pies. Cuando se trata de estar embarazada, tu cuerpo va a sufrir un montón de cambios fisiológicos. Para estar a la altura de tus necesidades cambiantes durante este periodo, es importante que aprendas cómo sentarte correctamente durante el embarazo y qué posturas debes evitar durante el mismo.

Estamos aquí para guiarte a través de algunas de estas necesidades con algunas posiciones de asiento que debes evitar durante el embarazo, la importancia añadida de la postura durante el embarazo y algunos consejos sobre cómo sentarse que pueden ayudarte a mantenerte cómoda y saludable.

Antes de hablar de las posturas que hay que evitar al sentarse durante el embarazo, hablemos del impacto del embarazo en la postura durante el mismo. Aprender a mejorar la postura es beneficioso para todo el mundo, pero hay una importancia adicional en el mantenimiento de una buena postura durante el embarazo que querrás conocer.

En primer lugar, en caso de que necesites un repaso o una comprensión más profunda, ¿qué es una buena postura? Una buena postura es cuando tu cuerpo está alineado mientras estás sentada, de pie o acostada. En términos más sencillos, significa que te mantienes erguida y que la curvatura natural de tu columna vertebral se mantiene.

Posiciones de sentado que hay que evitar durante el embarazo

La forma en que te sientas y utilizas tu cuerpo puede afectar a la posición de tu bebé en el útero. Aunque esto no es tan importante al principio del embarazo, más adelante puede afectar a la posición en la que el bebé se desplaza dentro de la pelvis, antes de que comience el parto.

Si te sientas habitualmente en una posición encorvada y tu pelvis se balancea hacia atrás, esto puede favorecer que tu bebé entre en la pelvis en una posición “posterior”, ya que su espalda, la parte más pesada, tiene más probabilidades de colocarse contra tu espalda. Esto puede hacer que el parto sea más difícil y que el trabajo de parto sea más largo, ya que el bebé tendrá que girar durante el trabajo de parto para bajar por el canal de parto (pasaje vaginal) de la forma correcta.

En el pasado, las mujeres solían pasar mucho más tiempo erguidas y moviéndose de un lado a otro de lo que solemos hacer ahora que tenemos muchas comodidades modernas y coches para desplazarnos. Solían fregar el suelo y pasar más tiempo sobre las manos y las rodillas de lo que necesitamos ahora, lo que permitía que el bebé tuviera más espacio para moverse y favorecía que se moviera en la posición correcta en la pelvis. Sus trabajos eran más intensivos en mano de obra que muchos de los nuestros ahora, ya que el uso de ordenadores y aparatos modernos es cada vez mayor. Cuando pasamos mucho tiempo sentadas durante el día, es cuando se estimula al bebé a estar en el tipo de posición posterior. Cruzar las piernas también puede hacer que nuestra pelvis se incline más hacia atrás y así disuadir al bebé de moverse en la posición correcta. Estar sentada en el coche durante largos periodos de tiempo también puede favorecer una posición de inclinación hacia atrás de la pelvis, a menos que te sientes conscientemente erguida y con la pelvis ligeramente inclinada hacia delante.