Esquema del circuito de sobrecarga

Bob Formisano es un arquitecto y constructor autorizado con casi 40 años de experiencia en la construcción de casas nuevas y la restauración de casas antiguas. Una de sus especialidades es la reparación de sistemas antiguos que se remontan a la década de 1920, incluyendo las tuberías de agua galvanizadas, el cableado de perilla y tubo, y más. Sus artículos sobre reparaciones domésticas para The Spruce abarcan más de 10 años.

Larry Campbell es un contratista eléctrico con 36 años de experiencia en cableado eléctrico residencial y comercial ligero. Trabajó como técnico electrónico y más tarde como ingeniero para IBM Corp. Es miembro de la Junta de Revisión de Mejoras del Hogar de The Spruce.

La sobrecorriente es tal como suena: Es un exceso de corriente -o amperaje- en un circuito eléctrico. Una sobrecorriente ocurre cuando la corriente excede la capacidad nominal de amperaje de ese circuito o del equipo conectado (como un aparato) en ese circuito. Una sobrecorriente puede ser causada por una sobrecarga del circuito o por un cortocircuito, un fallo a tierra o un fallo de arco. Los disyuntores y los fusibles protegen el cableado del circuito de los daños causados por la sobrecorriente.

Protección contra sobrecorriente

Poner demasiada presión en una manguera de agua puede hacerla estallar. El principio es similar para los cables eléctricos: si varios equipos conectados a la misma línea requieren un flujo de corriente demasiado grande, se produce una sobrecarga.

Su instalación eléctrica está dotada de disyuntores para protegerle de los riesgos de sobrecarga. Un disyuntor es un pequeño elemento situado al principio de cada línea eléctrica. Puede detectar un flujo de corriente anormalmente intenso y cortar la corriente en la línea para evitar el sobrecalentamiento.

Los interruptores automáticos se calibran en función del diámetro de los cables que protegen. Cuanto más gruesos son los cables (en una casa: sección de 1,5 mm2, 2,5 mm2, 4 mm2 y 6 mm2), más dejan pasar la corriente intensa.

Cortocircuito

Cuando un motor se pone en marcha por primera vez, antes de que el eje tenga la oportunidad de coger velocidad y empezar a girar, las características de la bobina del estator son las de un cortocircuito. Por ello, el motor empieza a consumir valores de corriente muy elevados. Esta corriente crea un campo magnético que hace que el eje del motor gire, y esa acción de giro crea una contrafuerza electromagnética (CEMF), que limita la corriente a su valor de funcionamiento normal.

El término “sobrecarga” describe un aumento moderado y gradual del valor de la corriente durante un periodo de tiempo relativamente largo. Está causada por una cantidad excesiva de corriente consumida por un motor, que puede llegar a ser seis veces superior a la corriente nominal. La causa es una carga excesiva en el motor. Los sistemas están protegidos por relés de protección contra sobrecargas. Mientras que las sobrecargas se permiten durante un corto periodo de tiempo (normalmente minutos), las sobrecargas prolongadas utilizarán la acción térmica para provocar el disparo de un dispositivo de protección.

El término “sobrecorriente” (a veces llamado cortocircuito o fallo a tierra) describe un aumento brusco y rápido de la corriente durante un corto período de tiempo (fracciones de segundo). Los circuitos y equipos se protegen de las situaciones de sobrecorriente mediante fusibles o disyuntores.

Protección contra sobrecargas eléctricas

Poner demasiada presión en una manguera de agua puede hacerla estallar. El principio es similar para los cables eléctricos: si varios equipos conectados a la misma línea requieren un flujo de corriente demasiado grande, se produce una sobrecarga.

Su instalación eléctrica está dotada de disyuntores para protegerle de los riesgos de sobrecarga. Un disyuntor es un pequeño elemento situado al principio de cada línea eléctrica. Puede detectar un flujo de corriente anormalmente intenso y cortar la corriente en la línea para evitar el sobrecalentamiento.

Los interruptores automáticos se calibran en función del diámetro de los cables que protegen. Cuanto más gruesos son los cables (en una casa: sección de 1,5 mm2, 2,5 mm2, 4 mm2 y 6 mm2), más dejan pasar la corriente intensa.